pensamientos obsesiones

Cuando los pensamientos toman el control

Pensamientos y obsesiones

¡No puedo dejar de pensar en eso! Los pensamientos me dominan o es algo que no puedo evitar, aunque lo cierto es que suele ocurrir que le otorgamos una capacidad y un poder a tales pensamientos, muchas veces obsesivos, que no les corresponde.

Pensamientos obsesiones
Ricardo Sotillo Capitalemocional

¿Qué son los pensamientos?

En primer lugar debemos saber que los pensamientos son una elaboración de nuestro cerebro y que nos ayuda a formar una idea o una realidad percibida. Esto suele ocurrir del mismo modo que parpadeamos, respiramos o late nuestro corazón. Esto es, miles de veces cada día y nos ayudan a tomar decisiones, a afrontar nuestros temores o a recrear una fantasía, entre otras cosas. La cuestión que aquí tratamos es cuando esos pensamientos se vuelven repetitivos, intrusos y nos molestan, produciendo un malestar psicológico  que no deseamos.

Cuando los pensamientos se transforman en obsesiones

Se llaman así a los pensamientos que vienen a nuestra mente en forma de preocupaciones, con  carácter intrusivo, no deseados y repetitivos. Generan en nosotros un malestar psicológico que llegan a hacer que todo en nuestra vida acabe girando en torno a tales pensamientos, ya convertidos en auténticas obsesiones. El camino suele ser Pensamientos intrusivos–> preocupaciones–> obsesiones

Aunque esto le suele ocurrir a cualquier persona en determinadas situaciones como sucesos estresantes, lo cierto es que el factor predisponente está asociado al padecimiento de un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), diversos estados de ansiedad o depresivos. Estos pensamientos pueden girar en torno a la idea de padecer una enfermedad o de hacer daño a alguien o a sí mismo, como el caso de una madre que tenía la idea de que podía hacer de forma involuntaria daño a su bebé con un tenedor. En realidad esto sólo reflejaba el temor a no poder controlar dicho pensamiento no deseado. La invitamos a que nos demostrase el poder de sus pensamientos con una prueba sencilla: «trate de mover unos centímetros este bolígrafo que dejo a su lado en la mesa» si son tan poderosos los pensamientos tendría que hacer algo de forma involuntaria… la respuesta fue obvia.

También existen pensamientos intrusivos de carácter sexual, ya sea hacia otras personas o cuando se instala la idea de una homosexualidad no deseada por ejemplo. Como el caso de quien se cuestionaba su identidad sexual porque rechazaba la idea de solo pensarlo.

También existen pensamientos intrusivos que suponen otro tipo de transgresión, como es el caso de los de tipo religioso ya sean en forma de actos o de proferir palabras inapropiadas en determinadas situaciones religiosas. En resumen se trata de un temor a que los pensamientos pueden dominar nuestros actos cometiendo una transgresión lejos de lo que seríamos capaces de acometer.

Algunas claves para el tratamiento de las obsesiones

Si te está siendo de utilidad puedes acceder y suscribirte para más contenidos

Existen diversos modelos terapéuticos para tratar la base de estos procesos, desde la Terapia de Aceptación y Compromiso hasta la Terapia Cognitivo Conductual, utilizando técnicas de reducción de la ansiedad, y la defusión para transformar los pensamientos negativos fundamentalmente.

La ansiedad

Con la defusión se trata de que el paciente trate a sus pensamientos en un plano  en el que dejan de ser una amenaza para convertirse en realidad, es decir, son sólo pensamientos. Es mejor que luchar para no tenerlos, aquí lo fundamental es saber que los pensamientos por sí mismos no generan una acción.  Como en el caso de la madre que contamos al comienzo.

Una vez que sabemos que tales pensamientos no suponen ninguna amenaza vamos a gestionarlos como merecen: Ya sea ignorarlos, reforzar lo contrario y, por último, sacarlos fuera.

Ignorarlos.- «Repita estos números conmigo  5, 3, 8; ahora recuérdelos y dígamelos en otro orden, por ejemplo 3, 8, 5. Ahora le voy a pedir que trate de olvidarlos de forma inmediata» 

Imposible ¿verdad? basta que tratemos de no pensar en una cosa determinada para que no se vaya de nuestra mente. Esto nos demuestra que es una pérdida de tiempo tratar de luchar u oponerse a un pensamiento no deseado. Por el contrario. podemos ignorarlos, dejar que sigan su camino y nosotros el nuestro. Imaginemos nuestros pensamientos como las olas del mar que van llegando a la orilla y regresan de nuevo al mar o las nubes que se mueven por la acción del viento, en ningún caso tienen la capacidad de obligarnos a hacer nada que no queramos hacer.

Una buena forma de ignorar a los pensamientos intrusivos también la podemos desarrollar distrayendo nuestra mente, por ejemplo, observando el mundo alrededor nuestro. Podemos tratar de centrar la atención en las personas que pasan cerca, imaginar de dónde vienen o hacia dónde van.

Ricardo Sotillo Hidalgo – Doctoralia.es

Si utilizamos varios sentidos haciendo una externalización simple (oído, olfato, gusto, tacto) además de la visión la distracción será más eficaz, por ejemplo:

    • Nos fijamos en todos los detalles que tiene un objeto (un reloj, un teléfono…)
    • Escuchamos con atención los sonidos cercanos y lejanos tratando de averiguar su origen.
    • Nos deslizamos con las yemas de los dedos por determinadas superficies como tratando de «ver» a través del tacto.
    • Nos centramos en detectar los distintos sabores de algo que estemos comiendo (un caramelo, un vaso de agua…)
    • Cambiamos el escenario. El cerebro se adapta cognitivamente a un escenario y al cambiar adapta nuevamente su esquema. Si estamos en el interior, salimos. Si estamos en el salón viendo la tele, nos levamtamos y vamos a la cocina a por un vaso de agua, etc.
    • También si los pensamientos permanecen, podemos llamar a alguien para mantener una conversación, preguntar cualquier cosa que tengamos pendiente, preguntarle por un libro, una fecha o algo que hayamos recordado en ese momento.

Contradecirlos.- O dicho de otro modo, «aquí mando yo y haré lo que yo quiera» Si verbalizamos la acción contraria al pensamiento intruso es una manera de quitarle autoridad, desarmando su capacidad de molestarnos. Esta técnica es especialmente eficaz bajo hipnosis clínica, acelerando el proceso terapéutico de forma significativa. Un ejemplo que nos ilustre sobre esto sería pedirle al paciente que trate de generar el pensamiento intrusivo al tiempo que le vamos pidiendo que repita una acción contraria e incompatible.

Mediante la hipnosis clínica podemos generar respuestas automáticas en forma de sugestión posthipnótica, de modo que ante un estímulo determinado obtengamos una respuesta adaptativa. «Traiga a su mente ese pensamiento que le molesta , ese que le obliga a clavarse un bolígrafo en el brazo, ahora repita conmigo, tengo un bolígrafo en la mano y no tengo nada que temer porque no voy a hacer nada con él, incluso el poder sujetarlo con la mano me proporciona una sensación de calma que me agrada» .

De forma progresiva este pensamiento habrá perdido entidad.

Sacarlos afuera.- Es como airearlos, convertirlos en ese extraño vendedor que llama a nuestra puerta a una hora inoportuna y pretende que le atendamos y le compremos eso que quiere vendernos. ¿Cuál sería nuestra reacción si el pensamiento tuviese la forma de un señor con una maleta para vendernos un producto que no nos interesa? Pues ese mismo trato debemos a tales pensamientos intrusivos, los trataremos sacándolos fuera de nuestra mente como si no fuesen algo interno nuestro.

Puede contactar con nosotros también por WhatsApp

Abajo te dejo una guía que puede servirte de ayuda también para que aprendas a controlar tus pensamientos negativos


Puedes escuchar el siguiente audio para lograr una relajación eficaz

17 comentarios en “Cuando los pensamientos toman el control”

  1. Buenos días saludos desde Perú qué transtorno puede ser que escuchó una canción y la melodía se queda grabada en mi mente y luego no puedo controlar mi mente y se repite y siento mucha tensión de no poder pararlo empiezo a sentir que esto no es normal y que puedo hacer gracias

    1. NO tiene por qué ser un trastorno, aunque todo apunta a pensamientos intrusivos en el contexto de un trastorno Obesivo compulsivo. Te recomiendo leas mi entrada «Cuando los pensamientos toman el control» puedes encontrarla en el bucador.

  2. Gracias de verdad por todo y por ser una voz de Dios (asi lo senti yo al menos) para que aprendamos a lidiar con estas circunstancias, bendiciones!

  3. Como puedo afrontar la voz que me dice en el oído que me auto agreda principalmente que me corte el brazo! En momentos que son muy intensos lo veo y en su mano me muestra un lado la soga y al otro lado un cuchillo

    1. Los pensamientos no son nada por sí mismos, oriente la atención hacia cosas bonitas. No luche contra los pensamientos, simplemente haga otras cosas. Todos pensamos miles de cosas al día, no se detenga en aquellos pensamientos que no le gustan.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.