Los arquetipos de personalidad según Carl Jung

Los Arquetipos y el inconsciente colectivo.

 

Para Jung, «el arquetipo es la forma introspectivamente reconocible de un orden psíquico a priori». Lo que vendría a significar que no partimos de la nada como en la teoría de la “Tábula Rasa” de Aristóteles o de Locke, unos siglos más tarde. De modo que los arquetipos son “disposiciones psíquicas preconscientes, universales e innatas, que forman el sustrato del cual emergen los temas básicos de la vida humana. Son componentes de lo inconsciente colectivo y sirven para organizar, dirigir e informar el pensamiento y el comportamiento humano”.

 

¿Esto quiere decir que no maduramos ni evolucionamos desde esta perspectiva?

Pues no, exactamente. A medida que maduramos, el plan arquetípico se despliega a través de una secuencia programada que Jung denominó “las etapas de la vida”. Cada etapa vital está mediada a través de un nuevo conjunto de imperativos arquetípicos que buscan la realización en la acción. Estos pueden incluir ser padres, la iniciación, el cortejo, el matrimonio y la preparación para la muerte. ​

 

Propuso 12 arquetipos de personalidad como categorías en las que se clasifican las personas según su carácter predeterminado y la forma en que se desarrolla en la dimensión consciente y subconsciente. Esto puede ser de utilidad para un mejor conocimiento de los procesos psicológicos y su relación con la terapia. Serían como patrones conductuales permanentes en la vida de las personas.

 

Arquetipos.

 

  1. El inocente

 

Es esa persona que confía en el mundo y su entorno, aspira a ser feliz, como meta esencial en su vida. Su actitud es siempre positiva y confiada. Tiende a cumplir las expectativas de los demás para evitar rechazo o castigo o simplemente para agradar a los demás. Su objetivo, la felicidad; su temor, el castigo por fallar; su debilidad, la extrema confianza en los demás.

 

  1. El amigo

 

El sentido de pertenencia al grupo, la capacidad de socializar rápidamente y la creación de afectos y vínculos duraderos con los demás forman parte de su objetivo en la vida. Por otro lado, es imposible caer bien a todos, lo que lo hace a veces ser blanco de falsedad. Su objetivo, la pertenencia al grupo; su temor, quedarse fuera; su debilidad, el cinismo.

 

  1. El héroe

 

Como proveniente del ideal espartano de la “Areté”, sus principios se basan en el coraje, el valor y la fuerza, trata de ayudar a los demás. No le gustaría que lo viesen con signos de debilidad o fracaso, lo que a veces trata de compensar con arrogancia.  Su objetivo, proteger y ayudar a los demás; su temor, parecer débil; su debilidad, la arrogancia.

 

  1. El protector

 

Podría resultar de una mezcla entre los dos tipos anteriores: amigo y héroe. Sin tanto énfasis en el sentido de pertenencia y con dosis altas de empatía y generosidad. Por otro lado, su temor radica en ser percibidos como egoístas y su punto débil el ser objeto de engaño por los demás. Su objetivo, cuidar y proteger a los demás; su temor, que no se vea su generosidad; su debilidad, ser engañado por los demás.

 

  1. El amante

 

Este tipo busca una cierta armonía con quien tiene a su alrededor. Tratará de mostrar su amabilidad y aprecio a los demás, es una persona empática. Diplomáticos y mediadores, aunque a costa de no expresarse de forma asertiva. Por otro lado, tienden a evitar el conflicto callando y reprimiendo sus sensaciones, carecen de esa asertividad, tal vez persiguiendo la aprobación externa. Su objetivo, la armonía y sintonía con las personas a las que ama; su temor, no sentirse amado; su debilidad, su pérdida del yo, para complacer a los demás.

 

  1. El bufón

 

Su principal arma, el humor.  Saben cómo divertir y entretener a los demás. Gracias al humor pueden influir en los demás de forma positiva.  Temen ser vistas como personas aburridas, tímidas o superficiales, de ahí que el humor les guíe en sus relaciones interpersonales. Su objetivo, divertir y divertirse; su temor, parecer aburrido; su debilidad, ocultar y reprimir emociones.

 

  1. El explorador

 

Buscando constantemente nuevas experiencias, inconformistas que tratan de vivir plenamente lo que la vida les ofrece o lo que ellos perciben que pueden obtener de la vida.

Huyen de ataduras que les impidan precisamente el poder disfrutar de nuevas experiencias. Por lo que su vulnerabilidad está en la capacidad para comprometerse en relaciones estables y duraderas. Su objetivo, experimentar cuantas más cosas mejor; su temor, tener que estancarse o no poder satisfacer su curiosidad de experimentar; su debilidad, perder el norte y no poder establecer lazos con las personas.

 

  1. El rebelde

 

Tienen una especial fijación por cambiar aquello que creen injusto. Es un revolucionario en cuanto a cambiar y transformar las tradiciones por otras novedosas, que se adapten a su visión del mundo. De ahí su interés y temor al mismo tiempo consistente en querer lograr esa transformación. Su objetivo, acabar y cambiar lo que no funciona; su temor, no lograr un cambio; su debilidad, su obsesión con la revolución.

 

  1. El creador

 

Es un tipo con una capacidad creativa e imaginación insólitas. Crea, diseña, proyecta. Por donde va, imagina cómo renovar y crear cosas que alcancen la perfección. Lo que supone uno de sus temores, no poder lograr tal perfección. Su objetivo, crear cosas perdurables; su temor, justo lo contrario, no crear cosas importantes; su debilidad, el perfeccionismo y estancarse por esta causa.

 

  1. El sabio

 

Tratar de comprender el mundo, las cosas, es su meta principal, junto con poder transmitirlo, enseñar y avanzar en el conocimiento. Son buenos maestros y disfrutan haciendo su trabajo enseñando. Su punto débil se encuentra en no disponer del conocimiento que les permita su labor y ser vistos como incompetentes. Su objetivo, llegar mediante la sabiduría al entendimiento del mundo y poder enseñar a los demás; su temor, parecer un ignorante, un incompetente; su debilidad, necesitar toda la información para tomar decisiones.

 

  1. El mago

 

Además del sabio, el mago le da un toque personal al saber, transformando aquello que se propone. Junto al sabio, su meta es conocer las cosas que hay a su alrededor, aunque este tipo, quiere comprender el mundo para poder transformarlo. Su objetivo, comprender todo lo que percibe; su temor, soportar consecuencias no deseadas; su debilidad, llegar a ser un manipulador.

 

  1. El gobernante

 

Son personas que se encuentran bien cuando controlan las cosas, llevan las riendas y dirigen el curso de las cosas y las personas. El control y el liderazgo como ideal de vida. Le genera rechazo, precisamente, el descontrol, el caos. Su objetivo, crear una familia o comunidad próspera y exitosa; su temor, el caos, el descontrol la caída; su debilidad, la incapacidad para delegar en los otros y exceder como autoritario.

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Autor: admin

Licenciado en Psicología Clinica y de la Salud, Doctor por la Universidad de Granada. Licenciado en Pedagogía. Diplomado en Enfermería. Universidad de Sevilla. Experto en Educación para la Salud. Experto en Psicología Educativa. Mediador Familiar.

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