Enuresis nocturna, mi hijo sigue mojando la cama.

¿Qué es la enuresis nocturna?

 

Es el escape de orina de forma involuntaria mientras duermen, a una edad en la que se espera que el niño —o la niña— ya no se orine durante la noche. Muchas veces se orinan en el contexto de un sueño, cuando en realidad al despertar se encuentran la cama mojada.

Todo esto produce una preocupación para los padres y una vergüenza para el niño y el adolescente. A veces es motivo para evitar las excursiones escolares en las que hay que hacer noche fuera de la seguridad del hogar. La clave es que se produce durante el sueño —el niño nos suele contar que estaba soñando que hacía pis en el baño, cuando en realidad seguía dormido— Es una ensoñación conectada con la realidad.

Aunque se hable de incontinencia urinaria, en realidad es más acertado hablar de incontinencia nocturna, si esta se produce durante el sueño. La incontinencia urinaria es cuando el niño no logra retener la orina en su vejiga a cualquier hora del día o la noche. Es decir, cuando no controla el esfínter vesical a una edad en la que el resto de niños si lo hacen, habitualmente a partir de los 4-5 años comienza a ser preocupante y motivo de consulta. A partir de esta edad hay un 20% de niños que tienen algún “accidente” de este tipo de forma aislada, bien porque haya estado aguantando la orina mucho tiempo, esté nervioso y no le dé tiempo a llegar al baño o, en el caso de la enuresis nocturna, por una mayor ingesta de líquidos, ansiedad, etc.

 

En las niñas es menos frecuente, aunque también se da en 1/3 si comparamos con los niños.

 

¿Cuántos tipos de enuresis hay?

 

Principalmente debemos saber si el niño nunca llegó a tener el control de su vejiga, lo que nos conduce a una Enuresis primaria, que suele ser más común, o si tras un periodo de al menos 6 meses controlando su vejiga sufre algún tipo de regresión y vuelve a mojar la cama, esto es la Enuresis secundaria. En este caso hay que descartar infección urinaria, ansiedad, problemas en la escuela, en el hogar, etc.

La genética suele estar presente en este proceso, si uno de los progenitores se orinaba en la cama después de los 5 años, el porcentaje del 20% sube al 40%. En el caso de que fueran ambos progenitores, este porcentaje puede subir al 70%.

Hay que diferenciarla de la Incontinencia urinaria diurna, la Polaquiuria o la Urgencia miccional. En el primer caso el niño se hace pis porque no controla el esfínter a cualquier hora, en el segundo caso se trata de un elevado número de veces que el niño necesita hacer pis (no confundir con Poliuria, que es un mayor volumen de orina), en el tercer caso es cuando el niño tiene esa sensación de hacerse pis encima y necesita acudir urgentemente al baño.

 

¿Qué puede causar la enuresis en el niño?

 

Tras descartar las posibles causas orgánicas —cistitis, algunos medicamentos, problemas de vejiga, neurológicas— lo más frecuente es la ansiedad, los cambios que se producen en el entorno del niño, ya sea en la escuela o en la casa, a veces la llegada de un hermano. Si averiguamos la causa podremos tratar la ansiedad y la enuresis dejará de ser un problema. También debemos estudiar la higiene del sueño del niño, si duerme las horas suficientes, si es profundo, tiene pesadillas, etc.

 

En cualquier caso, ni el niño ni los padres no deben sentirse culpables por esto. Tampoco debe ser motivo por parte de familiares o amigos de reproche hacia el niño. Muchas veces la culpa y la vergüenza generan más estrés a la hora de irse a la cama y actúa como detonante de un nuevo episodio de enuresis nocturna.

 

¿Cómo se trata la enuresis nocturna?

Lo primero es tratar la causa, si la eliminamos o reducimos, habremos eliminado la enuresis. No obstante, hay tres tipos de intervenciones para el tratamiento:

 

Alarmas de incontinencia urinaria:

 

Se ha comprobado que alrededor de la mitad de los niños que usan bien las alarmas de incontinencia urinaria se mantendrán secos por las noches tras algunas semanas de uso. Estas alarmas funcionan mediante vibración cuando la ropa interior del niño se moja. De modo que ayudan a despertar del sueño y evitan el accidente. Así se produce un vínculo en el cerebro entre la sensación de orinar y la vibración para que el niño se levante para ir al baño. El niño necesitará de la ayuda de sus padres para asegurarse de que el niño se despierte del todo y vaya al baño cuando la alarma se activa.

 

Fármacos:

 

Existen dos medicamentos aprobados para la incontinencia urinaria: la imipramina y la desmopresina. Ambos deben ser prescritos siempre por un médico. También hay que decir que al suspender dicha medicación pueden regresar los episodios de enuresis. El primero de ellos, la imipramina, autorizado en niños >5 años y cuando se descarte una causa orgánica. Es un agente antidepresivo tricíclico que pertenece al grupo de los inhibidores no selectivos de la recaptación de monoaminas, de elevada potencia, pero con reducido efecto sedante. La dosis recomendada por la Asociación Española de Pediatría es la siguiente:

  • 5-8 años: 20-30 mg/día.
  • 9-12 años: 25-50 mg/día.
  • >12 años 25-75 mg/día.

 

La desmopresina es un análogo sintético de la arginina vasopresina (hormona antidiurética [ADH]), con un efecto más potente y prolongado que esta, pero sin su efecto vasopresor; ejerce un efecto antidiurético con disminución de la cantidad de orina y aumento de la osmolaridad urinaria. Lo que hace que se produzca menor cantidad de orina.

La dosis y presentaciones recomendadas es la siguiente:

  • Oral: 0,2 mg al acostarse (máximo 0,4 mg).
  • Oral (liofilizado): 120 µg al acostarse (máximo 240 µg).
  • Nasal: 10-20 µg al día al costarse.

 

¿Qué podemos hacer los padres y madres?

 

Podemos actuar en tres dimensiones:

 

  1. Dietética y restrictiva de líquidos:
  • Limitando el consumo de alimentos o bebidas con cafeína y evitando refrescos salados y bebidas azucaradas, durante las 4 horas anteriores a la hora de irse a la cama.
  1. Conducta de vaciado de vejiga:
  • Animando al niño para que vaya al baño regularmente durante el día —cada dos o tres horas— e inmediatamente antes de irse a la cama.
  • Enseñándolo a orinar sentado sin prisas antes de irse a la cama hasta lograr un doble vaciado de la vejiga.
  • Durante la noche, despertar al niño a las 3-4 horas para acompañarlo al baño. Sólo una vez cada noche hasta que cesen los episodios.

 

  1. Técnicas de reducción de la ansiedad:
  • Con una buena higiene del sueño, evitando estímulos fuertes antes de irse a la cama —películas, móviles, etc.—
  • Acompañándolo a la cama y creando un espacio confortable a la hora de dormir.
  • Promoviendo seguridad y tranquilidad al niño si expresa preocupación por mojar la cama.
  • Si tiene que quedarse a dormir en casa de algún amigo o excursiones escolares, facilitarle ropa interior desechable para evitarle estrés.

 

¿Y cuando sea mayor?

 

Siempre o casi siempre, la enuresis desaparece por sí sola. La mayoría de los niños la superará al final de la adolescencia, si no antes. La enuresis secundaria puede desaparecer cuando se descubre y desaparece su causa. En la inmensa mayoría de los casos, la enuresis nocturna se suele superar cuando el niño crece y solo queda la anécdota de una etapa evolutiva marcada por la incomodidad, la vergüenza, sobre todo en adolescentes cuando tienen que dormir fuera de casa por excursiones, etc.

 

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