Cómo mandar a alguien a la mierda. Y que llegue bien.

Más vale una vez colorado que ciento amarillo. Nos pasamos gran parte de nuestra vida pensando en cómo hacer para que los demás no se sientan mal, no se incomoden. En este libro propongo un cambio en la forma en que nos relacionamos con determinada gente tóxica. Una forma más sana, más auténtica donde no caben impostores. Las emociones que nos guardamos, acaban por salir tarde o temprano y casi siempre lo hacen en forma de trastornos.

Veremos las distintas formas inteligentes y elegantes de mandar a la mierda a quien nos importuna, la forma de detectarlos como medida preventiva y liberarnos de nuestras distorsiones sin perder nuestra esencia. Tan válido es utilizar el sentido del humor como la ironía, lo importante es el efecto liberador que se obtiene, del mismo modo que cuando abrimos las ventanas de nuestra casa para que se saneen las habitaciones.

Si sabes que una comida te va a sentar mal, simplemente no la comes. Y no le das explicaciones a nadie ni te sientes culpable o mala persona por haber hecho tal cosa. Entonces, ¿por qué cuando alguien te está dando la tabarra lo tienes que soportar estoicamente? Y puede que te esté dando la tabarra o simplemente te esté haciendo perder el tiempo o te esté utilizando para su único y propio interés sin aportar nada a tu vida ¿También te lo tienes que tragar?

Las mismas reglas que aplicamos para el cuidado de nuestra salud, higiene y hábitos saludables son las que vamos a aplicar en el cuidado de nuestras relaciones con los demás. Si no te sientes culpable cuando rechazas un cigarrillo, porque no fumas no debes sentirte culpable cuando rechazas compartir tu tiempo con alguien que no te conviene o no te apetece compartir nada.

A partir de ahora crearás una carpeta de Gente Spam, donde ir metiendo a aquellas personas que llenan de basura tu vida.

Seguro que muchos de nosotros hemos conocido a gente que les digas lo que les digas, te lo machacan. Son auténticos expertos en destruir tus ilusiones, en romper tus perlas, en estropearte el día, se comen la última aceituna de tu mesa, el último trozo de la tarta y tu última cerveza de tu frigorífico.

Que te vas a comprar una casa, ¡vaya! Ten cuidado esa zona no es muy buena, además ahora lo que interesa es el alquiler, las ventas de casas están sobrevaloradas, y así tienes que aguantar toda una disertación sobre el mercado inmobiliario. Si te has comprado un coche y te preguntan, ¿de qué color?, da igual tu respuesta, si es negro, dará calor en verano, si es blanco es muy soso, no le dice nada a ese modelo, si es metalizado, es muy sucio, digas lo que digas te has equivocado al elegir color. No pueden remediarlo, son gente tóxica.

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Autor: admin

Licenciado en Psicología Clinica y de la Salud, Doctor por la Universidad de Granada. Licenciado en Pedagogía. Diplomado en Enfermería. Universidad de Sevilla. Experto en Educación para la Salud. Experto en Psicología Educativa. Mediador Familiar.

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