Síndrome postvacacional: o como regresar al trabajo tras las vacaciones

Resumen. El síndrome postvacacional suele manifestarse mediante síntomas físicos de carácter biológico, junto a un cortejo sintomatológico de carácter psicológico. Los efectos suelen superarse en unos días, aunque pueden persistir en algunos casos hasta dos semanas.

Si bien no estamos ante una entidad clínica propia que podamos denominar enfermedad en sentido estricto, cada año tras la vuelta al trabajo después de las vacaciones hay una proporción importante de la población laboral activa (1/3) que padece este síndrome y que se suele hacer visible mediante una depresión, irritabilidad, astenia, tristeza, apatía, ansiedad, insomnio, dolores musculares, tensión, nauseas, extrasístoles (palpitaciones), taquicardias, sensación de ahogo y problemas de estómago, entre otros. Esta sintomatología genera absentismo, no sólo por ausencia al trabajo sino por bajo rendimiento en la propia actividad aunque se acuda al trabajo. La mejor manera de combatir este trastorno es, como suele ocurrir siempre en salud, mediante la prevención primaria y unos consejos fáciles de seguir, que van desde el ritmo de vacaciones hasta la forma de incorporación en el puesto de trabajo tras las vacaciones, la actividad a desarrollar y el clima laboral y relaciones interpersonales en el ámbito laboral. Continue reading «Síndrome postvacacional: o como regresar al trabajo tras las vacaciones»

Trastornos del estado de ánimo: cuando todo parece superarnos

Introducción

Los trastornos del estado de ánimo están relacionados con perturbaciones patológicas de la afectividad. Incluyen todos aquellos trastornos cuya característica principal es una alteración del humor o del afecto, tanto si es en el sentido de la depresión como en el sentido de la manía. Esta alteración va acompañada de otros síntomas secundarios en el cambio de humor. Todos provocan una grave alteración del funcionamiento social y laboral de la persona que los presenta. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta en el mundo a unos 121 millones de personas. De esta cifra menos del 25% tienen acceso a tratamientos efectivos y advierte que una de cada cinco personas llegará a desarrollar un cuadro depresivo en su vida, aumentando este número si concurren otros factores como enfermedades médicas o situaciones de estrés. Además, es previsible que en los próximos años, la depresión pase a convertirse en la segunda causa más común de discapacidad, después de las enfermedades cardiovasculares. La edad característica de aparición es a los 35 años, si bien el rango de edad en la aparición se sitúa entre los 18 Continue reading «Trastornos del estado de ánimo: cuando todo parece superarnos»

Tengo miedo a contraer una enfermedad, ¿es normal?

Con frecuencia se da este motivo de consulta; “creo que puedo tener cáncer como le pasó a mi madre”. También se asocian síntomas reales como un dolor en el pecho o en la cabeza que se asocia a un infarto agudo de miocardio o a un ictus respectivamente.

¿Hasta qué punto esto puede ser normal?

Trataremos de aclarar estas cuestiones. En primer lugar, diremos que en la mayoría de las veces esto es normal, tener miedo o preocupación por padecer una enfermedad es algo normal, el problema viene cuando tales preocupaciones controlan nuestra vida, nos impiden una vida normal, generan malestar Continue reading «Tengo miedo a contraer una enfermedad, ¿es normal?»

¿Tendré un trastorno obsesivo compulsivo? TOC

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos Mentales (DSM-IV-TR) los criterios para un Trastorno Obsesivo Compulsivo son los siguientes:

A- Presencia de obsesiones o compulsiones:

    • Obsesiones se definen como:
      1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan como intrusivos e inapropiados, y causan ansiedad o malestar
      2. No son preocupaciones excesivas sobre problemas cotidianos
      3. La persona intenta ignorarlos o suprimirlos o neutralizarlos con algún pensamiento o acción
      4. La persona reconoce que son producto de su propia mente
    • Compulsiones se definen como:
      1. Conductas repetitivas o acciones mentales que la personas se siente impulsada a hacer en respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que han de aplicarse rígidamente
      2. Dirigidas a neutralizar o reducir el malestar o algún acontecimiento o situación temida, pero sin conexión realista o claramente excesivas.

B- En algún momento durante el curso del trastorno la persona ha reconocido que las obsesiones o las compulsiones son excesivas o irracionales.

C- Las obsesiones o compulsiones producen malestar, pérdida de tiempo y deterioro funcional.

D- Si está presente otro trastorno (Eje I) su contenido no se restringe a éste.

E- No se debe a efectos fisiológicos directos de alguna sustancia ni a condición médica general.

Lo cierto es que muchas personas creen padecer un TOC, incluso se utiliza de forma coloquial para referirse a alguna situación que les provoca cierta Continue reading «¿Tendré un trastorno obsesivo compulsivo? TOC»

Y después de la pandemia ¿Qué?

La nueva normalidad nos evocaba hace un año, cuando comenzamos a hablar de ello, una especie de tierra prometida, de una sociedad que ha sufrido una guerra con un único enemigo a derrotar, y lo estamos consiguiendo gracias a las vacunas, a las medidas de prevención y a nuestra determinación por conocer más y mejor cómo combatirlo en las diferentes fases. Ahora llega la pospandemia, donde tras el dolor insuperable de las pérdidas, los daños, nos toca salir adelante y centrarnos en el presente, en este nuevo escenario social donde no, no nos hicimos mejores, no nos hicimos más fuertes, al contrario, en muchas ocasiones nos hemos vuelto más vulnerables, ha aumentado el número de personas con trastornos de ansiedad, depresión, estrés postraumático… Continue reading «Y después de la pandemia ¿Qué?»

Algunas notas sobre la educación emocional en el entorno familiar

 

Introducción.

 

El ser humano se mueve en un entorno donde es inevitablemente un ser social, y esto cobra mayor importancia en el núcleo primario de esa sociedad en la que se desarrolla, que es la familia, donde existen lazos emocionales fuertes entre padres, madres e hijos. De ahí la importancia de una educación emocional que permita, más allá de la convivencia, una interrelación sana entre los miembros de ella. Vivir con emociones positivas facilita una vida sana, por el contrario, las emociones negativas tienen a menudo un coste para nuestra salud y para las relaciones interpersonales.

 

Esta es como ya hemos dicho, la gran cruzada de Goleman: que desde todos los ámbitos posibles se comience a considerar la inteligencia emocional y sus competencias como claves para el éxito personal y profesional.

 

Los argumentos más convincentes y poderosos se dirigen tanto a la cabeza como al corazón. Y esta estrecha orquestación entre el pensamiento y el sentimiento es posible gracias a algo que podíamos calificar como una especie de autopista cerebral, un conjunto de neuronas que conectan los lóbulos prefrontales – el centro ejecutivo cerebral, situado inmediatamente detrás de la frente y que se ocupa de la toma de decisiones-con la región profunda del cerebro que alberga nuestras emociones. Continue reading «Algunas notas sobre la educación emocional en el entorno familiar»

La Hipnosis clínica como ayuda a la terapia cognitiva

¿Qué es la hipnosis clínica?

 

Podemos decir que la hipnosis es un proceso que hace que el sujeto entre en un estado de trance característico que le permite ampliar su capacidad de percepción mental ante las sugestiones que le va guiando el hipnólogo clínico. Por tanto hablamos de un estado de trance, que puede tener diferentes niveles de profundidad y que permiten que se puedan «grabar» sugestiones en beneficio del sujeto paciente.

La American Psychological Association (APA) y su división 30 (Society of Psychological Hypnosis) tienen una definición consensuada que nos puede situar en el contexto clínico de la hipnosis y alejarnos de la imagen del hipnotizador de espectáculos televisivos. Por ello Esta definición (APA, 1993; Kirsch, 1994) agrupa los aspectos que los especialistas en hipnosis ya sean psicólogos o médicos, aprobamos y seguimos e implica siete puntos:

 

1.-La hipnosis es un procedimiento en el que un especialista sugiere a una persona que experimente cambios en sus sensaciones, percepciones, pensamientos o conducta. Continue reading «La Hipnosis clínica como ayuda a la terapia cognitiva»

Cuando la convivencia familiar se hace insoportable

Cuando la convivencia familiar se hace insoportable

 

Escuchaba no hace mucho en un programa de radio a un conocido juez de menores que decía que cuando un adolescente convierte la casa en un infierno, debe denunciarse al juzgado o la guardia civil y que las autoridades actúen. Se trataba de jóvenes que tienen una conducta de oposición, desafío continuo a las figuras de autoridad, no cumplen las tareas y van deteriorando poco a poco la convivencia familiar.

Y visto así, podemos afirmar “en caliente” que la casa es un infierno, valga la redundancia.

En realidad, muchas veces, por no decir, la mayoría de las veces, llegar al extremo de denunciar al juzgado o la guardia civil, como decía su señoría, no hará más que acabar de romper la convivencia, y puede ser que ese no sea nuestro objetivo sino todo lo contrario, la mayoría de los padres persiguen recuperar precisamente la convivencia y cierta armonía en casa.

Cuando se produce un conflicto de tales características tendemos a centrar el foco en el adolescente, cuando debemos analizar todo el grupo familiar, las interacciones que en él se desarrollan y el contexto más amplio que lo sitúa, los factores predisponentes y los precipitantes o desencadenantes del conflicto. Si lo abordamos con amplitud en toda su extensión, el conflicto lejos de parecer mayor, lo que hacemos es acotarlo precisamente para poder trabajarlo mejor. Porque el conflicto suele tener su origen en la propia relación, en la interacción de los diferentes integrantes del núcleo familiar, por tanto, la responsabilidad es de todos, aunque las expresiones emocionales, se focalicen más en unos que en otros. Desde el sentimiento de fracaso por parte de los padres; “¿En qué hemos fallado?”, de claudicación; “Ya no puedo más, tiro la toalla”.

Cuando el conflicto parece superar a los padres y deja campo libre hacia el fracaso a los hijos debemos buscar soluciones y no culpables.

¡Vamos a las soluciones!

Hoy propongo utilizar herramientas de mediación familiar. En primer lugar, analizaremos las posiciones, lo que vemos y nos demandan en la parte visible.

Padre/Madre:

  • No hay manera de que vaya al instituto,
  • No hace nada en casa,
  • Se pasa todo el tiempo encerrado en su habitación,
  • Por el contrario, todo el día en la calle,
  • Nos miente, no sabe hablar, solo gritar,
  • Se lleva fatal con su hermana pequeña….

Hijo:

  • Cada vez que salgo me llama varias veces para preguntar dónde estoy
  • Me tienen agobiado con el instituto
  • No se fían de mí, en cambio de mi hermana están siempre hablando bien
  • Prefiero quedarme en mi habitación porque así “paso” un poco
  • No sé qué quiero estudiar porque no se me da bien estudiar
  • Ya hay algunos profesores que no me pueden ni ver

Estos son ejemplos sacados de una realidad que supera con creces a la ficción que pudiéramos exponer aquí. A veces las expectativas que los padres tienen respecto a sus hijos son un obstáculo y causa de frustración, del mismo modo que la percepción de que todo lo que hace el adolescente es fiscalizado lleva a un cierto grado de auto denegación y abandono de la responsabilidad.

Las herramientas de la mediación que vamos a utilizar aquí pretenden lograr una mejor relación entre las partes pasando por una comprensión del otro para poder transformar la comunicación en los aspectos formales y de fondo. Para ello el modelo de comunicación que empleamos fundamentalmente es el Circular-Narrativo.

Aquí lo importante es que mediante el trabajo de las narraciones de las partes se logre que cada uno modifique la percepción que tiene de “su realidad” que lo encapsula y enquista el conflicto. Nuestro trabajo consiste en devolver un discurso que, tras analizar los intereses, las necesidades, junto a las posiciones de desencuentro, vayan despejando el camino hacia la transformación de las relaciones, más que la imposición de normas o reglas, que sabemos de antemano no se van a cumplir.

Trabajar la empatía, la confianza, establecer límites, flexibilidad, en resumen, se trata pues, de mejorar la relación para que los contenidos (lo que se dice, se hace, se piensa) sean transformados por otros más adaptativos a la convivencia esperada.

Para más información sobre este tema puedes enviar un email.

 

Dr. R. Sotillo Hidalgo 2021

Mediación familiar ¿Para qué?

Mediación familiar ¿Para qué?

 

Introducción.

La mediación familiar es un proceso extrajudicial que sirve para solucionar un conflicto surgido en el seno de la familia. En este proceso intervienen las partes con la intervención de un profesional especializado y autorizado por el Registro de Mediadores correspondiente en el Ministerio de Justicia y, en su caso, por la Comunidad Autónoma correspondiente, a través del órgano competente (en Andalucía corresponde a la Consejería de Salud y Familias). Gracias a este proceso se evita la instancia judicial y se puede mejorar la relación entre las partes en conflicto, asunto importante cuando hay menores y la comunicación siga siendo necesaria entre los miembros de la familia. Una vez alcanzado un acuerdo, que suele ser en un plazo breve, se puede elevar a escritura pública para que tenga carácter ejecutivo. En el caso de que se hay iniciado un proceso judicial, también se puede homologar por el juzgado que inició dicho proceso, teniendo igualmente carácter ejecutivo.

 

¿Quién puede acudir a mediación familiar?

Cualquiera de las partes que se encuentre en situación de los siguientes supuestos:

  • Separación, divorcio o nulidad matrimonial.
  • Por disolución de parejas de hecho.
  • Por asuntos relacionados con el cuidado de personas en situación de dependencia.
  • Por el ejercicio de la patria potestad, tutela o curatela.
  • Cumplimiento del régimen de visitas.
  • Parientes que gestionan un negocio familiar.
  • Por conflictos derivados del régimen de visitas y comunicación de abuelos con sus nietos.
  • Por conflictos relacionados entre padres adoptivos, hijos adoptados y padres biológicos.
  • Del mismo modo en los casos de acogimiento familiar y los conflictos que se puedan derivar.
  • Entre menores y familiares hasta tercer grado de consanguineidad.

 

Se podrá acceder a un proceso de mediación libre y voluntariamente, antes de iniciar un proceso judicial, en el curso de un proceso judicial, solicitando la suspensión del mismo, o una vez finalizado dicho proceso judicial. También es posible abandonar la mediación en cualquier fase del procedimiento. Esta mediación podrá ser promovida por los siguientes:

  • Cualquiera de las personas unidas por vínculo conyugal o integrante de parejas de hecho, según Ley.
  • Por hijos biológicos, acogidos o adoptados,
  • Por personas unidas por parentesco hasta el tercer grado de consanguineidad o afinidad,
  • Por personas que ejerzan funciones de tutela o curatela respecto a quienes están bajo su tutela o curatela.

 

¿Qué ventajas aporta la mediación respecto a la vía judicial?

 

  • Al ser un proceso libre y voluntario, no tiene por qué excluir otras acciones judiciales, por lo que hasta no alcanzar un acuerdo que se homologue por el juez o eleve a escritura pública no tiene carácter ejecutivo. De modo que es complementario a la acción judicial permitiendo a las partes lograr un acuerdo consensuado y satisfactorio para ambas.
  • Por otro lado, al establecer una serie de técnicas de comunicación con la ayuda del mediador, se disminuye la hostilidad entre las partes y se facilita el acuerdo.
  • En los acuerdos prevalece el principio de que ambas partes ganan.
  • Los protagonistas del proceso y por tanto de los acuerdos son las partes.
  • Por esa razón, suelen ser acuerdos estables, duraderos y satisfacen a ambas partes.
  • Se da en un entorno de respeto y confidencialidad entre las partes y el mediador.
  • Se analizan no sólo las posiciones iniciales sino los intereses y las necesidades de las partes.
  • Se evitan errores y conductas en las relaciones con los hijos y la pareja (triangulación, alienación, etc.).
  • Incluso si no se logra un acuerdo se puede avanzar en acuerdos parciales y se mejora la comunicación entre las partes.
  • Permite establecer la custodia compartida como una solución estable tras el divorcio o separación.
  • Se recupera y mejora muchas veces las relaciones con los hijos mayores y se vela siempre por el interés de los menores.

 

 

Para más información puede contactar por teléfono 677 014 600 o  Enviar email

Mi hijo me da malas contestaciones, no consigo controlarlo

Trastorno de conducta es un término que engloba una respuesta hostil de desobediencia y de rebeldía ante las figuras de autoridad, la realización de tareas o simplemente la negación y la oposición como patrón estable en la interacción familiar y escolar fundamentalmente. Así, el trastorno negativista desafiante (TND) viene incluido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), que lo agrupa junto a los trastornos disruptivos, del control de los impulsos y de la conducta, trastorno de conducta disocial (TD), trastorno explosivo intermitente (TEI) y trastorno antisocial de la personalidad (TAP). Históricamente, en el DSM-IV, ha venido en el epígrafe “Trastorno por déficit de atención y comportamiento perturbador”. En este tema hacemos una revisión desde el diagnóstico y características diferenciales con otras entidades clínicas, Continue reading «Mi hijo me da malas contestaciones, no consigo controlarlo»